IU–Sumar reclama un giro para salvar el campo aragonés
La coalición defiende la soberanía alimentaria, la agricultura familiar, el freno a las macrogranjas y una reforma profunda de la PAC para garantizar un medio rural vivo en Aragón.
Izquierda Unida – Movimiento Sumar ha situado la soberanía alimentaria en el centro de su propuesta para asegurar un futuro viable al campo aragonés. La coalición reivindica un modelo basado en la agricultura familiar y social, el empleo digno y la protección del territorio frente a la especulación de grandes corporaciones agroindustriales. Su planteamiento, presentado en Zuera por los candidatos Álvaro Sanz y Toño Romé, llega en pleno ciclo de movilizaciones agrarias y en un contexto marcado por la pérdida continuada de explotaciones.
Los representantes de la coalición subrayan que el problema del sector no responde a una crisis productiva, sino a un modelo económico que expulsa a pequeñas y medianas explotaciones en beneficio de fondos de inversión y oligopolios agroindustriales. Según denuncian, mientras los precios en origen se hunden por la presión de grandes operadores y acuerdos comerciales, las familias consumidoras afrontan incrementos de hasta un 450% en el precio final de los alimentos.
La contradicción entre los datos macroeconómicos y la realidad social del campo es, para IU–Sumar, una señal de alarma. Aunque la renta agraria y la producción crecieron un 14% en 2024, Aragón perdió 385 agricultores y ganaderas solo en 2025 y cerca de 1.900 en los últimos siete años. El envejecimiento del sector y la concentración empresarial amenazan la viabilidad económica y social del medio rural, un proceso que la coalición atribuye a políticas que priorizan el beneficio privado frente al interés general.
Sanz y Romé recuerdan que Izquierda Unida impulsó en Aragón la Ley de Agricultura Social y Familiar y el Banco de Tierras, instrumentos que continúan sin desarrollo por falta de voluntad política. A ello se suma el impacto de una Política Agraria Común cada vez más liberalizada, que ha provocado la desaparición del 15% de las explotaciones en la Unión Europea mientras la producción se concentra en manos de grandes agronegocios.
En el nuevo marco financiero europeo, IU–Sumar alerta de que la propuesta comunitaria contempla recortes superiores al 20% en la PAC —que alcanzarían el 37% en términos reales— mientras se multiplica por diez el gasto en movilidad militar. Para la coalición, esta reorientación presupuestaria supone un ataque directo al modelo social europeo y golpea con especial dureza a territorios vulnerables como Aragón.
La formación critica también los acuerdos de libre comercio, especialmente el tratado UE–Mercosur, al considerar que pone en riesgo la agricultura profesional, los derechos laborales y la soberanía alimentaria. Recuerdan, además, que los eurodiputados aragoneses del PSOE y del PP respaldaron este acuerdo en el Parlamento Europeo.
Finalmente, IU–Sumar reivindica el papel estratégico de las cooperativas como motor de la economía social y herramienta de innovación en el medio rural. Entre sus propuestas destacan la reforma de la PAC, el desarrollo efectivo de la Ley de Agricultura Social y Familiar, la regulación de la integración ganadera, la creación de un observatorio de precios, una Seguridad Social Alimentaria, el apoyo a la ganadería extensiva, el freno a las macrogranjas, el impulso a los circuitos cortos de comercialización, la promoción de la agricultura ecológica y el refuerzo del cooperativismo. Un conjunto de medidas orientadas a garantizar un campo vivo, con derechos y al servicio de la mayoría social.