SoNna Huesca revela ocho joyas naturales inéditas
El SoNna Huesca 2026 incorpora ocho nuevos espacios y alcanza 112 enclaves visitados, consolidándose como la mayor guía de naturaleza accesible del Alto Aragón.
El Festival Sonidos en la Naturaleza, SoNna Huesca 2026, vuelve este verano con una propuesta que reafirma su identidad: unir cultura, territorio y patrimonio natural en un recorrido único por las diez comarcas altoaragonesas. La séptima edición del certamen, impulsado por la Diputación Provincial de Huesca, descubrirá ocho espacios inéditos, ampliando hasta 112 el número total de enclaves visitados desde su creación. Una cifra que convierte al festival en la mejor guía viva de la naturaleza accesible del Alto Aragón.
“Una de las grandes fortalezas del SoNna es su capacidad para convertir cada concierto en una experiencia de descubrimiento”, destaca el diputado de Cultura, Carlos Sampériz, quien subraya el valor del festival para visibilizar lugares singulares y reforzar el vínculo entre cultura y medio rural. “El SoNna no solo acerca la cultura a los pueblos: también pone en el mapa rincones extraordinarios”, añade.
Ocho escenarios debutantes
El recorrido de este año incorpora espacios tan diversos como el Parque Los Olmos de Binéfar, un pulmón verde de 25.000 metros cuadrados que acogerá el concierto de Ëda Díaz el 12 de julio; el anfiteatro natural de la Estación Internacional de Canfranc, convertido en un museo ferroviario al aire libre; o la Iglesia de San Martín de Ordovés, joya austera de la Ruta de Serrablo que recibirá a los Hermanos Cubero.
También debutan la Iglesia de la Ascensión del Señor de Aquilué, donde actuarán Idoipe y Maria Rodés; la ermita del Viñedo de Loporzano, escenario del concierto de Nico Miseria; la Bodega Edra de Ayerbe, integrada en un oasis de biodiversidad; el Jardín de Esculturas Domingo Subías de Laspaúles, que acogerá a Manu Sija; y la ermita de Nuestra Señora de Treviño en Adahuesca, donde cerrarán el festival Ernesto Cossío y Joaquín Pardinilla.
Un festival que recorre el territorio
Los nuevos enclaves se suman a espacios ya emblemáticos del SoNna como la Carrasca de Larredán, El Cornato en Pineta, los Llanos de Planduviar, el CDAN o el espacio Vicente Baldellou de Alquézar. Otros lugares repiten tras su buena acogida, como la Borda Juan Ramón en Aísa, la Finca Valonga, la fuente de Fraella o el Paseo del Sifón en Albelda.
Con esta edición, el SoNna reafirma su vocación de festival itinerante y su compromiso con la difusión del patrimonio natural, la descentralización cultural y la puesta en valor del medio rural. Un proyecto que, edición tras edición, convierte la provincia de Huesca en un escenario abierto donde la música dialoga con la historia, el paisaje y la memoria colectiva.