La estructura romana de Monreal emerge en Huesca

La estructura romana de Monreal emerge en Huesca

La ciudad recupera y exhibe los restos arqueológicos de la avenida Monreal, una singular construcción romana contextualizada ahora con un panel divulgativo.

La reciente intervención municipal en la avenida Monreal permite a la ciudadanía contemplar, por primera vez en su emplazamiento original, una de las estructuras romanas más singulares documentadas en Huesca. El Ayuntamiento ha completado la puesta en valor de los restos hallados en los números 1 y 5 de esta vía, una actuación que combina criterios de conservación, rigor arqueológico y divulgación histórica.

Los trabajos, ejecutados por la empresa Piedra Casbi, S. L., han contado con una inversión de 19.360 euros financiados a través de la partida de Participación Ciudadana. La intervención ha incluido el traslado de los materiales —que permanecían almacenados en dependencias del Gobierno de Aragón— y su recolocación siguiendo los planos técnicos y la documentación generada durante la excavación iniciada en 2017. El proceso ha requerido el replanteo de los muros, la preparación del terreno y el asentamiento de la sillería, empleando mortero de cal y sistemas de acuñado para garantizar la estabilidad estructural bajo supervisión arqueológica.

Los restos corresponden a una gran construcción romana de planta cuadrangular, levantada con sillares de arenisca de gran tamaño, algunos de hasta 1,5 metros de longitud. Se conservan dos laterales de aproximadamente 24 y 22 metros, con alturas que oscilan entre 1,5 y 2 metros. Destaca la labra en espiga visible en la cara exterior, un rasgo característico de los canteros romanos. Los bloques fueron colocados en seco, sin mortero, lo que evidencia la pericia técnica de sus constructores.

La función original de este gran depósito continúa siendo una incógnita. La excavación reveló que su interior, diáfano y sin compartimentación, estaba colmatado por limos. De ellos se recuperó un notable conjunto de vasijas datadas entre los siglos I y II d. C., algunas en un estado de conservación excepcional. La estructura fue parcialmente desmontada entre los siglos X y XI para permitir la construcción de viviendas y calles medievales, lo que explica su fragmentaria conservación actual.

La actuación se completa con un panel informativo que contextualiza el yacimiento dentro de la Osca romana, cuyo periodo de mayor desarrollo urbano se sitúa entre finales del siglo I a. C. y el siglo II d. C. Este recurso divulgativo recuerda que, aunque el núcleo principal de la ciudad se localizaba en el actual casco antiguo, también existieron construcciones de relevancia en áreas periféricas como la avenida Monreal.

Con esta intervención, Huesca refuerza su compromiso con la conservación del patrimonio y ofrece a vecinos y visitantes una nueva ventana para comprender la complejidad histórica de la ciudad y su evolución desde época romana hasta la Edad Media.