Los restos arqueológicos de la avenida Monreal regresan a su emplazamiento original en una operación clave para la lectura urbana de Osca
El Ayuntamiento de Huesca iniciará este lunes una intervención decisiva para la conservación y comprensión del patrimonio romano de la ciudad: el traslado y la colocación de los restos arqueológicos hallados en la avenida Monreal nº 1. La actuación, adjudicada a la empresa Piedra Casbi, S.L. por un importe de 19.360 euros, permitirá devolver estos vestigios a su ubicación original dentro del espacio urbano, garantizando su preservación y facilitando su lectura arqueológica.
Los trabajos contemplan la carga, transporte y descarga de las piezas, actualmente almacenadas en dependencias del Gobierno de Aragón, y su traslado hasta la zona urbanizada donde fueron descubiertas. El proceso se realizará mediante camiones grúa y siguiendo una ordenación precisa conforme a los planos técnicos, con el fin de asegurar una colocación rigurosa y respetuosa con la documentación obtenida durante la excavación iniciada en 2017.
Una vez acopiado el material, se procederá al replanteo de los muros y a la preparación del terreno mediante un cajeado de hasta diez centímetros y la compactación de la base. La sillería se asentará con mortero de cal y sistemas de acuñado que garanticen la estabilidad estructural, reproduciendo fielmente el posicionamiento original de los restos.
El proyecto incorpora además una intervención interpretativa: la marcación de la traza de determinados muros cuya longitud no se conserva íntegramente. Para ello se utilizarán losas de arenisca que permitirán al visitante identificar el recorrido original sin recurrir a reconstrucciones, diferenciando claramente entre elementos auténticos y añadidos contemporáneos.
La actuación se completará con la instalación de un cartel informativo sobre el contexto histórico y arqueológico del yacimiento, cuya ubicación definitiva se determinará una vez finalizada la colocación de los restos. Durante todo el proceso se contará con supervisión arqueológica, tal como establecen la memoria técnica y las condiciones del contrato.
Este conjunto, uno de los más singulares de la Osca romana, fue documentado en una excavación en la que se registraron más de 46.000 evidencias en apenas 120 metros cuadrados. La intervención permitirá no solo su conservación material, sino también su integración en la trama urbana y su divulgación entre la ciudadanía, reforzando el vínculo entre la ciudad actual y su pasado histórico.