El Gobierno de Aragón regula la caza en áreas con presencia de oso pardo

El Gobierno de Aragón ha aprobado una nueva resolución que regula la actividad cinegética en las zonas críticas con presencia de oso pardo, con el objetivo de garantizar la convivencia entre la conservación de esta especie en peligro de extinción y las actividades tradicionales como la caza.

La medida afecta a los municipios de Ansó, Hecho, Aragüés del Puerto, Aísa, Borau, Gistaín, San Juan de Plan, Sahún, Benasque y Montanuy, donde se han establecido dos categorías de áreas críticas. En las áreas núcleo, donde se localizan hembras con cría o zonas de hibernación, se prohíben las batidas de caza y la caza al salto. En las áreas de presencia habitual, las batidas solo podrán realizarse con perros controlados mediante collares electrónicos y debidamente identificados.

El protocolo establece que, si durante una batida se detecta un oso, la actividad deberá suspenderse de inmediato durante al menos seis días y comunicarse a los Agentes de Protección de la Naturaleza. La cartografía de estas áreas estará disponible en ICEARAGÓN. La resolución tendrá una vigencia máxima de un año o hasta la entrada en vigor del Plan General de Caza 2026-2027.

Actualmente se confirma la presencia de cinco ejemplares en el Pirineo Occidental entre ellos la osa Claverina con su cría y un ejemplar adulto detectado de forma esporádica en el Pirineo Oriental. Este hecho incluye el primer nacimiento de osezno en Aragón en 50 años.

La resolución se complementa con medidas de prevención impulsadas desde la Mesa del Oso, creada en 2024, que reúne a administraciones, ganaderos y cazadores. Entre las actuaciones destacan la reparación de pistas y casetas, la instalación de vallados de protección, la construcción de nuevas infraestructuras y la contratación de pastores para la vigilancia de los rebaños. Además, las Patrullas Oso, integradas por cinco personas, realizan seguimiento poblacional, vigilancia frente al furtivismo y atención a ganaderos.

Los resultados muestran una reducción significativa de los daños: en 2025 se registraron solo ocho ataques en la zona de Ansó, con ocho ovejas muertas, lo que supone un descenso del 75% respecto al año anterior. En 2024 se habían contabilizado 33 ataques con 46 reses muertas. El Gobierno de Aragón abonó 22.431,75 euros en indemnizaciones y mantiene ayudas anuales por 592.779 euros para medidas de prevención frente al oso y el lobo.