La Diputación refuerza el desarrollo rural con 350.000 euros para once grupos de acción local
La Diputación de Zaragoza ha aprobado la concesión de 350.000 euros en ayudas destinadas a once grupos de acción local que operan en distintos municipios de la provincia. Estas subvenciones se enmarcan en el plan de promoción y desarrollo del medio rural, un instrumento que busca fortalecer la capacidad de gestión, coordinación y dinamización de los territorios menos poblados.
Los fondos se distribuyen en función del grado de implantación de cada entidad en el territorio, con el objetivo de sufragar gastos de gestión y funcionamiento esenciales para su actividad diaria. Entre ellos se incluyen alquileres, tasas e impuestos, suministros, materiales o servicios de mantenimiento, elementos imprescindibles para garantizar la continuidad de los proyectos de desarrollo local.
Los grupos de acción local asociaciones y entidades sin ánimo de lucro son responsables de la gestión de las estrategias de desarrollo local participativo, un modelo que integra a administraciones públicas y agentes socioeconómicos privados. Su papel resulta clave en la canalización de los fondos Leader, así como en la articulación de iniciativas que impulsan la actividad económica, la cohesión social y la sostenibilidad en el medio rural.
Las ayudas benefician a los once grupos que actúan en al menos un municipio de la provincia: Adecobel, Adecuara, Adefo Cinco Villas, Adesho, Adrae, ADRI Calatayud, ADRI Jiloca Gallocanta, Asomo, Cedemar, Ceder Monegros y Fedivalca. La cuantía asignada varía según su implantación territorial, con importes que oscilan entre 57.417,94 euros y 2.692,31 euros.
La diputada delegada de Bienestar Social y Desarrollo, Mercedes Trébol, subraya que el apoyo de la institución provincial es “constante” y “fundamental” para garantizar el progreso de los pueblos. Destaca además que estas subvenciones, concedidas anualmente, permiten sostener la estructura operativa de los grupos y asegurar la continuidad de su labor en el territorio.
Las entidades deberán ejecutar las actuaciones subvencionadas antes de que finalice el año, consolidando así un nuevo impulso a la planificación estratégica y al desarrollo sostenible en las zonas rurales de Zaragoza.