Digitalización forzada en el campo aragonés
Aragón amplía las ayudas a la agricultura de precisión con casi 4 millones para impulsar la modernización tecnológica y acelerar la transición hacia un sector primario más eficiente.
La apuesta del Gobierno de Aragón por la digitalización agraria da un nuevo salto con la incorporación de 69 beneficiarios adicionales a las ayudas destinadas a agricultura y ganadería de precisión, una línea financiada con fondos Next Generation EU que busca transformar el modelo productivo del sector primario. La ampliación supone una inyección de 3,96 millones de euros, procedentes de remanentes y renuncias de la convocatoria inicial, lo que permite rescatar expedientes que habían quedado en lista de espera.
El Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación consolida así una estrategia que pretende acelerar la adopción de tecnologías 4.0 en explotaciones agrícolas y ganaderas. Entre las inversiones subvencionables destacan sistemas de monitorización avanzada, herramientas de automatización, dispositivos de sensorización y plataformas de gestión inteligente de datos, elementos que permiten optimizar recursos, reducir costes y mejorar la sostenibilidad ambiental.
La resolución complementaria se suma a la convocatoria definitiva de 2024, en la que se aprobaron 156 expedientes por un total de 11,9 millones de euros, dejando 677 solicitudes en reserva. Con esta ampliación, el Ejecutivo autonómico busca que un mayor número de explotaciones pueda acceder a la modernización tecnológica, un objetivo considerado estratégico para la competitividad del sector.
Uno de los cambios más relevantes introducidos en esta fase es la posibilidad de que los beneficiarios reciban pagos anticipados del 100 % de la ayuda concedida. Esta medida, diseñada para agilizar la ejecución de las inversiones, elimina la obligación de presentar aval bancario, salvo en los casos en que la subvención supere los 60.000 euros. El Gobierno aragonés considera que esta flexibilización reduce la carga administrativa y facilita que las explotaciones puedan acometer las mejoras sin tensiones financieras.
Las inversiones deberán ejecutarse antes del 28 de mayo de 2026, un plazo que responde a los compromisos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Desde la Dirección General de Desarrollo Rural, su responsable, José Manuel Cruz, subraya que cada explotación que incorpora herramientas digitales supone un avance hacia un sector primario más eficiente, sostenible y preparado para afrontar los desafíos climáticos, económicos y productivos de los próximos años.
La digitalización del campo aragonés se consolida así como una política pública de largo recorrido, orientada a reforzar la resiliencia del territorio y a garantizar la competitividad de un sector clave para la economía regional.