Diamond Foundry impulsa un nuevo eje del chip en Aragón
La inversión de 1.000 millones de Diamond Foundry transformará el polígono Empresarium en un centro estratégico para la industria de chips, la IA y los centros de datos, con hasta 300 empleos cualificados.
La llegada de Diamond Foundry a Zaragoza marca un punto de inflexión en la estrategia industrial y tecnológica de Aragón. La multinacional estadounidense ha confirmado una inversión de 1.000 millones de euros para instalar una planta de producción de componentes avanzados para la industria de chips, un sector considerado crítico para el desarrollo de la Inteligencia Artificial, la computación de alto rendimiento y los centros de datos.
El proyecto se ubicará en el polígono Empresarium, en la Cartuja Baja, donde la compañía adquirirá la antigua planta de Becton Dickinson para darle un nuevo uso industrial. La instalación se especializará en el corte de lingotes de diamante sintético en obleas ultrafinas, un material clave para la fabricación de chips de alto rendimiento, especialmente demandados por sectores emergentes como la IA generativa y la computación distribuida.
La compañía prevé generar entre 200 y 300 empleos altamente cualificados, y ya ha iniciado la búsqueda de ingenieros y perfiles técnicos especializados. La previsión es que la actividad pueda comenzar este mismo año, gracias a que la tramitación urbanística municipal ya está completada y el Gobierno de Aragón planea declarar el proyecto de interés general para agilizar los plazos.
El presidente aragonés, Jorge Azcón, ha calificado la operación como “posiblemente, la inversión más importante que se va a hacer en España para fabricar chips”, subrayando su impacto estratégico en la autonomía tecnológica del país. La vicepresidenta Mar Vaquero ha añadido que la llegada de Diamond Foundry permitirá ampliar ciclos de Formación Profesional y aumentar las plazas universitarias vinculadas a ingeniería y tecnología, con el objetivo de asegurar el talento necesario para el ecosistema que se está configurando.
Desde el inicio de la legislatura, Aragón asegura haber captado 80.000 millones de euros en inversiones, consolidándose —según el Ejecutivo autonómico— como la región del sur de Europa con mayor proyección en tecnología, con niveles comparables a París o Frankfurt en capacidad de computación e infraestructura para IA.
La implantación de Diamond Foundry refuerza la posición de Zaragoza como nodo industrial y tecnológico, y anticipa un efecto tractor sobre proveedores, centros de investigación y empresas vinculadas a la microelectrónica y la computación avanzada.