El Teatro Principal revive la memoria de Mihura para reivindicar el valor social del humor y sus artesanos
El Teatro Principal de Zaragoza abre el año reivindicando la vigencia social del humor y la figura de quienes lo han sostenido sobre los escenarios. La llegada de Mihura, el último comediógrafo propone un viaje teatral que recupera la memoria de Miguel Mihura, uno de los grandes renovadores de la comedia española, para subrayar el papel cultural y emocional que el teatro ha desempeñado durante generaciones.
La obra, que podrá verse del 6 al 11 de enero, parte de un episodio clave en la biografía del autor madrileño: la escritura en 1932 de Tres sombreros de copa, una pieza adelantada a su tiempo que no encontró estreno hasta dos décadas después. Ese retraso, convertido en símbolo de incomprensión y resistencia creativa, sirve como punto de partida para un montaje que alterna humor, reflexión y un retrato íntimo del oficio teatral.
El dramaturgo Adrián Perea firma un texto que se adentra en los claroscuros vitales de Mihura para explorar, desde la mezcla de realidad y ficción, los entresijos del trabajo de comediantes y comediógrafos. La dirección corre a cargo de Beatriz Jaén, graduada como Perea en la RESAD y reconocida con el Premio ADE a Directores Emergentes 2022 por Breve historia del ferrocarril español.
El montaje presenta a Mihura en dos etapas de su vida. El Mihura joven está interpretado por David Castillo, conocido por su trayectoria televisiva y por su presencia en montajes como Retorno al hogar o Pedro de Urdemalas. El Mihura maduro, que actúa como hilo conductor, lo encarna Rulo Pardo, actor con una sólida carrera teatral y participaciones en producciones audiovisuales como Arde Madrid o El ser querido.
El escenario del Teatro Principal se transforma en un camerino de variedades y en las bambalinas de un teatro por el que desfilan figuras esenciales en la vida del autor: Enrique Jardiel Poncela, Pedro Muñoz Seca, Agustín González o Fernando Guillén, entre otros. Kevin de la Rosa, Paloma Córdoba y Esther Isla dan vida a estos personajes, mientras que Esperanza Elipe y Álvaro Siankope protagonizan el juego metateatral que articula la obra desde el presente.
Mihura, el último comediógrafo se presenta como un homenaje a los artesanos del teatro, a quienes sostienen la comedia desde la trastienda y a un autor cuya obra tardó en ser comprendida. El montaje reivindica la risa como herramienta social y como legado cultural, recordando que el humor también es memoria, resistencia y oficio.
Las funciones comenzarán a las 20:00 horas, salvo las del 6 y 11 de enero, que se adelantan a las 19:00. Las entradas oscilan entre 5 y 25 euros, con tarifas bonificadas en la sesión del martes 6.