Goya amplía su presencia en la Aljafería con el ‘Retrato de María Teresa de Vallabriga’ como nueva obra invitada
La exposición “Goya, del Museo al Palacio”, instalada en el Palacio de la Aljafería desde diciembre de 2024, incorpora una nueva pieza de relevancia histórica y artística: el “Retrato de María Teresa de Vallabriga”, pintado por Francisco de Goya en 1783 y procedente del Museo Nacional del Prado. La obra llega como parte del programa de obras invitadas, un espacio concebido para enriquecer de forma periódica el recorrido expositivo mientras el Museo de Zaragoza permanece cerrado por obras.
El retrato sustituye al de Luis de Borbón, esposo de la protagonista y figura clave en la trayectoria cortesana del pintor. La elección no es casual: ambos lienzos fueron concebidos como estudios preparatorios para el gran cuadro de la familia del infante don Luis, hoy conservado en la Fundación Magnani-Rocca (Parma). La pieza presentada en Zaragoza destaca por su ejecución rápida, su fondo oscuro y la delicadeza técnica con la que Goya resuelve el cabello y el perfil de la joven, iluminado con sobriedad para subrayar su juventud y serenidad.
María Teresa de Vallabriga, nacida en Zaragoza en 1759, pertenecía a una familia de la nobleza aragonesa. Su matrimonio con el infante don Luis, de carácter morganático, la relegó a una posición secundaria en la Corte, condicionando su vida social y política. Tras enviudar, regresó a Zaragoza, donde residió en la conocida Casa de la Infanta, y donde Goya mantuvo con ella una relación artística continuada. El pintor realizó varios retratos de la dama, algunos conservados en colecciones privadas y museos internacionales como la Alte Pinakothek de Múnich o la Galería de los Uffizi.
La exposición, organizada por el Gobierno de Aragón y las Cortes de Aragón, ha recibido 321.000 visitantes en su primer año, consolidándose como uno de los proyectos culturales más relevantes del periodo. Su recorrido incluye obra gráfica, pintura religiosa, retratos cortesanos y piezas clave de la etapa zaragozana e italiana del artista. El Salón del Trono, donde se exhiben los retratos reales de Carlos IV, María Luisa de Parma y Fernando VII, es el espacio reservado para estas obras invitadas que aportan dinamismo y renovación constante.
Antes del retrato de Vallabriga, la muestra ha acogido piezas como el “Retrato de José de Cistué y Coll” (1788), la “Virgen con el Niño” (1772–1773) y el “Retrato de Luis de Borbón” (1783). Todas ellas han contribuido a ampliar la lectura del universo goyesco y a reforzar el vínculo entre el pintor y Aragón.
Con esta nueva incorporación, la Aljafería vuelve a situarse como un espacio de referencia para la difusión del legado de Goya, ofreciendo al público una oportunidad excepcional para contemplar una obra que dialoga directamente con la historia, la identidad y la memoria artística de la región.