CHA denuncia la crisis de vivienda y reclama acción real
CHA reivindica una política de vivienda centrada en las personas y alerta del impacto de la especulación inmobiliaria y la escalada militar en Aragón.
La celebración alternativa de la Cincomarzada en la Sede Nazional de Chunta Aragonesista se convirtió en un espacio de reivindicación política donde la formación aragonesista volvió a situar la vivienda y la paz como ejes centrales de su discurso. Las intervenciones de Chuaquín Bernal y Jorge Pueyo trazaron un diagnóstico contundente sobre dos crisis paralelas: el acceso a un hogar digno y la creciente presión militar en Aragón.
La vivienda, en el centro del conflicto social
Chuaquín Bernal, presidente de CHA-Zaragoza, subrayó que la capital aragonesa atraviesa una situación “crítica” en materia de acceso a la vivienda. Recordó que, según datos oficiales, el precio medio del alquiler ha aumentado más de 100 euros en apenas dos años, superando ya los 700 euros mensuales. Estas cifras, muy por encima de la evolución salarial, evidencian —según Bernal— que el mercado “no regula, sino que explota”.
El dirigente aragonesista criticó que los proyectos municipales presentados como “vivienda asequible”, con alquileres orientativos de hasta 900 euros, resultan “claramente insuficientes” para responder a la presión real del mercado. En sus palabras, “no podemos permitir que familias trabajadoras, estudiantes o mayores queden fuera por un pelotazo inmobiliario que concentra riqueza en pocas manos”.
CHA defiende una intervención decidida del sector público: ampliación del parque público de alquiler, activación de viviendas vacías, rehabilitación de edificios degradados bajo gestión cooperativa y uso estratégico del suelo público para construir vivienda, no para financiar presupuestos mediante su venta. El objetivo, afirma Bernal, es garantizar que el alquiler no supere una proporción razonable de los ingresos de cada hogar.
Aragón, territorio de paz y memoria antimilitarista
El diputado Jorge Pueyo centró su intervención en la política internacional y el papel de Aragón ante la reciente escalada bélica tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán. Recordó que Aragón “es un pueblo de paz” y que su identidad política se ha construido históricamente desde el Derecho, no desde la guerra.
Pueyo trazó un recorrido por la tradición antimilitarista aragonesa: las movilizaciones contra la OTAN, las marchas antibases de los años 80, la insumisión de los 90 —con Zaragoza como una de las ciudades con más objetores encarcelados— y el masivo rechazo a la guerra de Irak. Una trayectoria que, según el diputado, sigue vigente en un contexto donde Aragón soporta “la mayor presión militar por habitante del Estado”.
El parlamentario denunció la falta de respuesta de los partidos que se autodefinen como “patriotas” ante amenazas externas y defendió que el aragonesismo siempre se ha posicionado “frente a la violencia y del lado del Derecho Internacional, la diplomacia y el multilateralismo”. Para Pueyo, lo que hace veinte años sirvió para oponerse al “trío de las Azores” sirve hoy para rechazar “el trumpismo y el sionismo”.
Una Cincomarzada sin parque, pero con mensaje político
La suspensión de la fiesta por la previsión de lluvia no impidió que CHA celebrara un acto cargado de contenido político. Bernal lo definió como un recordatorio de que la Cincomarzada es “un punto de encuentro donde demostrar que la lucha por un Aragón más justo sigue viva”. La formación aprovechó la ocasión para reafirmar su compromiso con una política de vivienda que “no deje a nadie atrás” y con una defensa firme de la paz.