Los CAIVIS consolidan su papel como espacios de atención, prevención y formación en igualdad en Aragón
El primer año de funcionamiento del Centro de Atención Integral a Víctimas de Violencia Sexual (CAIVIS) de Zaragoza confirma la relevancia de este recurso pionero en la red aragonesa de apoyo a mujeres y menores. Durante este periodo, el centro ha atendido a 175 personas, de las cuales 38 eran menores de edad. La franja más numerosa corresponde a jóvenes de entre 18 y 30 años, con 58 casos registrados, un dato que subraya la vulnerabilidad de este grupo y la necesidad de reforzar la prevención en entornos educativos y comunitarios.
La vicepresidenta segunda del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, ha insistido en que los CAIVIS deben concebirse no solo como dispositivos de atención urgente, sino como espacios abiertos a la ciudadanía, capaces de generar conocimiento, sensibilización y cultura de igualdad. Su función, remarcó, trasciende la intervención directa: se orienta también a la formación en centros educativos y a la construcción de entornos seguros que permitan identificar y frenar conductas de violencia sexual antes de que se produzcan.
El balance del primer año refleja que 105 de las personas atendidas decidieron interponer denuncia, un indicador relevante del acompañamiento jurídico y emocional que ofrecen estos centros. La estructura profesional del CAIVIS —integrada por especialistas en ámbitos social, psicológico, jurídico y laboral— permite abordar cada caso desde una perspectiva integral, garantizando apoyo continuado y coordinación con otros servicios públicos.
El Instituto Aragonés de la Mujer ha reforzado su plantilla, pasando de 25 a 35 profesionales, con el objetivo de mejorar la capacidad de respuesta y ampliar la cobertura territorial. La colaboración con ayuntamientos, comarcas y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se ha consolidado como un pilar esencial para garantizar la protección y el acompañamiento de las víctimas.
Vaquero subrayó un mensaje central: las víctimas nunca son responsables de la violencia que sufren. Reclamó unidad institucional y social para combatir cualquier forma de violencia contra las mujeres y alertó sobre los discursos que trivializan, relativizan o justifican estas agresiones. En este sentido, recordó la existencia del teléfono gratuito 900 504 405, operativo las 24 horas, como vía de acceso inmediata a ayuda especializada.