Aragón reactiva la depuradora de Cerler con una inversión de 6,7 millones para culminar la limpieza del Ésera

Aragón reactiva la depuradora de Cerler con una inversión de 6,7 millones para culminar la limpieza del Ésera

El Gobierno de Aragón ha reactivado uno de los proyectos hidráulicos más relevantes del Pirineo con la licitación de la depuradora de Cerler, una infraestructura largamente esperada que contará con un presupuesto de 6,7 millones de euros y que permitirá completar la depuración integral del río Ésera. La actuación, impulsada por el Instituto Aragonés del Agua, se financiará íntegramente con fondos propios, aunque no se descarta la incorporación de financiación europea si finalmente es concedida.

La nueva instalación está diseñada para atender a 4.000 habitantes equivalentes, una capacidad que garantiza el tratamiento adecuado de las aguas residuales de este núcleo turístico del valle de Benasque. El proyecto contempla tanto la ejecución de las obras como el funcionamiento inicial de la planta, en un periodo total de 46 meses, de los cuales 34 se destinarán a la construcción y 12 a la explotación inicial. La planificación tiene en cuenta las condiciones climatológicas de alta montaña, que condicionan los ritmos de obra.

La depuradora, declarada obra de interés general y autonómico, se integra en los compromisos del Plan Aragonés de Saneamiento y Depuración y del Plan Nacional de Calidad de las Aguas. Su puesta en marcha permitirá mejorar la calidad de los ecosistemas hídricos del entorno, reducir el impacto de los vertidos y reforzar la sostenibilidad ambiental de un enclave cuya actividad turística depende en gran medida de la conservación del medio natural.

El proyecto incluye la construcción de colectores, sistemas de impulsión, accesos y acometidas, así como la instalación de tratamiento, basada en un sistema biológico de fangos activados con tres líneas en paralelo, integradas en un edificio único. Esta configuración garantiza eficiencia operativa, capacidad de adaptación a variaciones estacionales y un funcionamiento estable incluso en condiciones climáticas adversas.

La tramitación de esta infraestructura ha estado marcada por una larga secuencia de interrupciones. Tras su inclusión en 2008 en el contrato concesional de la Zona P-4 del Pirineo, fue adjudicada en 2009, pero las dificultades surgidas durante su desarrollo llevaron a la resolución del contrato en 2018. Posteriormente, el Instituto Aragonés del Agua asumió directamente la actuación, actualizó el proyecto y licitó las obras en 2022, que fueron adjudicadas ese mismo año. Sin embargo, en 2025 el contrato volvió a resolverse debido al concurso de acreedores de la empresa adjudicataria, obligando a iniciar una nueva licitación.

Con este nuevo impulso, el Gobierno de Aragón aspira a cerrar definitivamente un capítulo pendiente en materia de saneamiento en el Pirineo y completar la red de depuración del valle, donde las estaciones de Benasque y Eriste ya se encuentran operativas. Solo restará actuar en pequeños núcleos para culminar la depuración total del Ésera.