Aragón consolida el turismo como motor económico clave

Aragón consolida el turismo como motor económico clave

El turismo en Aragón alcanza los 4.107 millones de euros de impacto, refuerza su peso en el PIB autonómico y evidencia retos en territorio, mercados y vivienda turística.

El turismo se afianza como uno de los pilares económicos de Aragón tras cerrar 2025 con un impacto global de 4.107 millones de euros, una cifra que sitúa al sector como el cuarto mayor contribuyente al PIB autonómico, con un peso del 10,7%. El estudio, elaborado por la Dirección General de Turismo y Hostelería y Turismo de Aragón mediante el sistema de análisis SITAR, confirma que la actividad turística no solo mantiene su capacidad tractora, sino que amplía su influencia territorial, económica y laboral gracias al procesamiento de más de 360 millones de datos bajo metodología Tourism Satellite Account.

El informe contabiliza 67.500 empleos directos e indirectos, lo que convierte al turismo en otro de los grandes motores del mercado laboral aragonés. El sector registra un gasto turístico directo de 2.416 millones de euros, acompañado por un impacto indirecto vinculado a la cadena de proveedores de 967 millones y un impacto inducido de 725 millones, procedente del consumo generado por los salarios. El resultado es un factor multiplicador de 1,70 euros por cada euro gastado, además de un retorno fiscal de 677 millones de euros.

El mercado nacional continúa siendo la base estructural del modelo turístico aragonés. Con 1.403 millones de euros de gasto directo, representa el 57% del total y se sustenta en 6 millones de visitantes, procedentes principalmente de Madrid, Cataluña, País Vasco y Comunidad Valenciana. Su perfil —viajes cortos, estancias de 3,8 días y un gasto diario de 91 euros— mantiene la estabilidad del sistema y refuerza la importancia del turismo interno, que supone ya el 32% del total.

Por su parte, el mercado internacional aporta 627 millones de euros y suma 1,3 millones de visitantes, con un perfil de alta rentabilidad: 930 euros por viaje y 161 euros diarios. Francia, que concentra el 45% de las llegadas, continúa siendo el principal emisor, aunque el informe subraya la necesidad de diversificar hacia mercados con mayor gasto medio como Reino Unido o Italia. Además, un significativo 69,4% de los viajeros extranjeros elige Aragón como destino principal y no como zona de tránsito, lo que consolida la fortaleza del territorio en naturaleza, cultura y experiencias.

La conectividad también gana peso en el análisis. El aeropuerto de Zaragoza registra un incremento del 18,7% en pasajeros, hasta alcanzar los 759.268 viajeros y ofrecer 15 conexiones regulares. Aun así, la carretera continúa siendo la vía de acceso predominante, utilizada por el 87% de los turistas internacionales.

En el ámbito territorial, el informe destaca la función del turismo como herramienta de fijación de población en comarcas rurales. En Sobrarbe, por ejemplo, el sector representa el 35% del empleo. Las zonas de mayor vocación turística presentan además 14 puntos menos de desempleo que las áreas metropolitanas. Sin embargo, el documento alerta de un marcado desequilibrio territorial: el 62,9% de las plazas turísticas se concentra en Sobrarbe, Ribagorza, Alto Gállego, Jacetania y Zaragoza, mientras que territorios con gran potencial, especialmente en Teruel, disponen de menor infraestructura alojativa.

El informe advierte también sobre transformaciones estructurales que requieren seguimiento continuo. La más significativa es el aumento del 111,5% en las viviendas de uso turístico, un fenómeno que afecta al equilibrio del mercado residencial, especialmente en municipios pequeños. La otra gran vulnerabilidad es la alta dependencia del mercado francés, que expone al destino a oscilaciones externas.

En conjunto, el estudio sostiene que la sostenibilidad del modelo turístico aragonés pasa por redistribuir los flujos, desestacionalizar la demanda, equilibrar la oferta territorial y diversificar mercados, con el objetivo de consolidar un crecimiento sólido, equilibrado y vertebrador del territorio.