Aragón blinda los ibones de Anayet ante la presión turística
El Gobierno de Aragón prohíbe el baño y limita la acampada en los ibones de Anayet para proteger un ecosistema de alta montaña en riesgo.
El Gobierno de Aragón ha aprobado una regulación estricta para los ibones de Anayet, uno de los enclaves de alta montaña más sensibles del Pirineo. La orden, publicada en el Boletín Oficial de Aragón, establece la prohibición permanente del baño y restringe la acampada entre el 21 de junio y el 21 de septiembre, un periodo en el que la presión turística alcanza sus máximos. El objetivo es frenar el deterioro de un ecosistema de especial interés ecológico, paisajístico y geomorfológico, donde se desarrollan especies florísticas y faunísticas vulnerables, muchas de ellas vinculadas a las turberas.
La normativa, con una vigencia inicial de cinco años, se aplica sobre un enclave de 14,23 hectáreas y se fundamenta en la figura de los Humedales Singulares de Aragón, que permite la creación de Zonas Periféricas de Protección. Esta delimitación busca evitar impactos externos que comprometan la integridad del humedal, desde la erosión derivada del tránsito masivo hasta la contaminación acústica que interfiere en los procesos reproductivos de la fauna.
El plan de gestión del espacio advierte de que la concentración de visitantes fuera de los senderos señalizados incrementa la vulnerabilidad frente a procesos erosivos, además de generar ruidos que afectan a especies especialmente sensibles. La zona cuenta, además, con varias figuras de protección: es Lugar de Interés Geológico y forma parte de la Red Natura 2000 como Zona de Especial Conservación.
El Servicio Provincial de Medio Ambiente y Turismo de Huesca será el encargado de garantizar el cumplimiento de la norma mediante señalización y labores de vigilancia. Las infracciones leves podrán acarrear multas de entre 100 y 1.000 euros, en función del daño causado, la intencionalidad y la irreversibilidad del impacto. La medida llega tras un verano en el que se registraron más de 130 denuncias por acampadas ilegales, fruto de operaciones conjuntas entre agentes ambientales, SEPRONA y Policía Nacional.
Con esta regulación, Aragón busca equilibrar el creciente interés turístico por los ibones de Anayet con la necesidad de preservar un entorno cuya fragilidad exige una gestión rigurosa y sostenida en el tiempo.