Aragón avala la seguridad de las obras en la A‑230
Un informe técnico confirma que las obras de la A‑230 cumplen la normativa de seguridad, con señalización reforzada, desvíos provisionales y mejoras ya ejecutadas en varios tramos.
La Dirección General de Carreteras e Infraestructuras del Gobierno de Aragón ha defendido la diligencia y la buena praxis con que se están ejecutando las obras de la A‑230, un corredor estratégico entre Zaragoza y Sariñena. La Administración autonómica ha difundido un exhaustivo informe técnico que detalla las actuaciones de seguridad implementadas por la UTE Sociedad Concesionaria Huesca‑Monegros, responsable del Itinerario 4 del Plan Extraordinario de Carreteras.
El documento certifica que la obra “cumple con todas las normativas vigentes en materia de señalización y balizamiento”, conforme a la Norma 8.3‑IC de Carreteras . Entre las medidas aplicadas destacan la instalación de nuevas señales verticales, la limitación de velocidad a 40 km/h en toda la Unidad de Ejecución nº 1, la duplicación de recordatorios de velocidad y la colocación de bandas laterales amarillas en el tramo entre Sariñena y el límite provincial con Zaragoza.
El director general Miguel Ángel Arminio, que ha supervisado varios tramos, subraya que la señalización actual es “notablemente superior” a la histórica de la vía y garantiza desplazamientos seguros entre las localidades afectadas . Arminio considera que el informe desmiente las acusaciones de falta de seguridad, atribuyéndolas a “oportunismo político” y a intentos de generar ruido en torno a una infraestructura prioritaria para la comarca.
Las obras incluyen también el ensanche de la plataforma, mediante cajeos laterales y rellenos de hasta 50–60 centímetros, con medidas específicas de protección: conos, piquetas, señalización de estrechamiento, advertencias de escalón lateral y elementos luminosos para mejorar la visibilidad nocturna.
En los puntos donde se ejecutan obras de drenaje y reposición de servicios se han habilitado desvíos laterales provisionales de más de 6 metros, superiores a la calzada original, regulados mediante semáforos y paneles direccionales para garantizar la circulación en condiciones adecuadas.
El avance de los trabajos ha permitido completar ya varios tramos renovados, especialmente entre Pallaruelo de Monegros y el límite con Zaragoza, donde el trazado original presentaba curvas de radio reducido, escasa visibilidad y una plataforma estrecha. El nuevo diseño suaviza el recorrido, amplía radios de curva y mejora la visibilidad, facilitando incluso el cruce simultáneo de vehículos pesados sin maniobras evasivas.