SD Huesca rompe su maleficio a domicilio con un triunfo de oro en León

SD Huesca rompe su maleficio a domicilio con un triunfo de oro en León - Imagen SD HUESCA

La SD Huesca logró una victoria de enorme valor (0-2) frente a la Cultural Leonesa en el Reino de León, poniendo fin a una de las peores rachas como visitante de su historia reciente. El conjunto dirigido por Jon Pérez Bolo se apoyó en la seguridad bajo palos de Dani Jiménez, auténtico héroe del encuentro, y en los goles de Ángel Pérez y Enol, que marcaron el camino hacia un triunfo que puede significar un punto de inflexión en la temporada.

El partido comenzó con un Huesca valiente, que buscó el área rival con varios saques de esquina consecutivos. Sin embargo, la Cultural Leonesa reaccionó y encontró espacios, obligando a Dani Jiménez a intervenir en repetidas ocasiones. El guardameta se convirtió en protagonista absoluto al detener un penalti a Manu Justo en el minuto 34, una acción que mantuvo con vida a los azulgranas en su peor momento.

La sequía goleadora del Huesca como visitante alcanzaba ya los 355 minutos sin marcar, un dato que reflejaba la urgencia de romper la dinámica. El alivio llegó en el minuto 56, cuando Francisco Portillo filtró un pase en profundidad que encontró a Ángel Pérez, quien definió con velocidad y precisión para abrir el marcador. El joven zaragozano, procedente de la Segunda Federación, se ha convertido en un soplo de aire fresco para un equipo necesitado de soluciones ofensivas.

Con ventaja en el marcador, el guion fue claro: resistir y buscar la sentencia al contragolpe. La Cultural asumió el peso del partido, pero cada llegada encontraba la respuesta de un inspirado Dani Jiménez, que acumuló intervenciones de mérito. La sentencia definitiva llegó en el minuto 81, cuando Enol, en su primera titularidad con Bolo, firmó una acción individual de gran calidad para sellar el 0-2 con un disparo imparable.

El triunfo no solo rompe la mala dinámica, sino que refuerza la confianza de un vestuario que necesitaba un golpe de autoridad lejos de El Alcoraz. Además, el capitán Pulido celebró su partido número 300 con la camiseta azulgrana, un hito que engrandece su leyenda en el club.

La victoria en León puede marcar un antes y un después para la SD Huesca, que encontró en la seguridad defensiva, el talento emergente y la fe en sus jóvenes jugadores la fórmula para volver a creer.