Manresa desangra al Casademont y lo empuja al abismo

Manresa desangra al Casademont y lo empuja al abismo

El Casademont Zaragoza cae 101-83 tras un hundimiento en la segunda parte y queda al borde del descenso en una noche marcada por las pérdidas, la fragilidad defensiva y un tercer cuarto devastador.

El Casademont Zaragoza se hundió en el Nou Congost en un partido que comenzó igualado pero que terminó convertido en un golpe directo a la mandíbula del equipo aragonés. La derrota por 101-83 ante el Baxi Manresa deja a los de Joan Plaza atrapados “hasta la barbilla” en la lucha por la permanencia, como refleja el propio desarrollo del encuentro.

El choque se rompió en un tercer cuarto desastroso, donde el Casademont encajó un 12-3 en apenas cuatro minutos, acumuló pérdidas, desajustes y una defensa sin intensidad que permitió a Manresa abrir una brecha de +20 que sonó a sentencia anticipada.

Antes del derrumbe, el partido había transitado por un equilibrio áspero, casi de barro competitivo. El Casademont se sostuvo en los primeros minutos gracias a Spissu, Yusta y un triple liberado de Knudsen (7-5) . La defensa, sin embargo, ya mostraba grietas: la pintura era “una puerta automática” para un Manresa que castigaba cada transición con dureza quirúrgica.

El debut de Olaseni y el regreso de Trae Bell-Haynes aportaron energía y vértigo. El canadiense anotó nada más entrar y levantó al banquillo con un triple que devolvió el pulso al equipo (14-14) . Incluso un triple de Jaime Fernández permitió a los rojillos tomar una mínima ventaja (18-19) antes del cierre del primer cuarto (23-21).

El segundo cuarto mantuvo el intercambio de golpes, pero el Casademont empezó a encasquillarse justo cuando Yusta y Robinson cometieron su tercera falta, un punto de inflexión que derivó en un parcial de 8-2 para Manresa (45-38) . Bell-Haynes sostuvo al equipo con acciones individuales que evitaron un derrumbe prematuro (46-41).

Tras el descanso llegó el caos. El Casademont regresó “con la caraja pegada a las zapatillas”, acumulando pérdidas absurdas y una defensa blanda que convirtió el juego interior en una autopista para Manresa . Wright-Foreman perdió dos balones en veinte segundos y Oriola siguió castigando hasta elevar la diferencia a veinte puntos (66-46).

Aun así, el equipo aragonés encontró un hilo de orgullo: un parcial de 12-0, con aportación de Yusta, Robinson, Bell-Haynes y un 2+1 de Olaseni, redujo la distancia a solo ocho puntos (66-58) tras haber estado 20 abajo . Pero Manresa reaccionó a tiempo y cerró el tercer cuarto con 71-58.

El último cuarto confirmó la caída. El Casademont volvió a salir desconectado y Manresa abrió de nuevo una brecha de 19 puntos con triples de Bassas y Reyes (81-62) . Ni los intentos finales de Robinson, Yusta y Dubljevic lograron acercar al equipo a una remontada real (82-68). El partido murió sin historia hasta el 101-83 definitivo.

La derrota deja al Casademont con 9 victorias y 22 derrotas, pendiente del Andorra–Burgos: si los del Principado ganan, los aragoneses caerán a puestos de descenso y deberán jugarse la vida en tres partidos en seis días ante Murcia, Valencia y Breogán.