El final más cruel para un Casademont ejemplar

El final más cruel para un Casademont ejemplar | Foto Casademont Zaragoza
El Valencia Basket conquista la Liga Femenina Endesa con una canasta decisiva y un duelo marcado por la defensa, la igualdad y el liderazgo de Mariona Ortiz.

La temporada histórica del Casademont Zaragoza terminó con un desenlace tan ajustado como doloroso. El conjunto aragonés cayó en la final de la Liga Femenina Endesa por 68-67 ante el Valencia Basket, que se proclamó campeón gracias a una última acción resuelta por Yvonne Anderson. Un final cruel para un equipo que volvió a competir al máximo nivel y que se dejó todo en la pista.

El choque, disputado ante 7.600 espectadores en el Roig Arena, mantuvo la tensión desde el salto inicial. Casademont arrancó con determinación, firmando un 0-6 que marcó su ambición por forzar el tercer partido. La defensa, seña de identidad del equipo durante toda la temporada, volvió a sostener al conjunto aragonés frente a uno de los ataques más potentes de la liga.

La capitana Mariona Ortiz, con 18 puntos, lideró el juego ofensivo y emocional de un equipo que llegó a situarse diez arriba (41-51) en el tercer cuarto. Junto a ella destacaron Helena Oma (12 puntos) y Aminata Gueye (9), claves en los mejores parciales rojillos. Sin embargo, Valencia respondió con un 7-0 que reequilibró el duelo y lo condujo a un final a cara o cruz.

En el último minuto, un pase errado y la canasta final de Anderson inclinaron el título hacia el lado valenciano. Las jugadoras de Casademont, entre lágrimas, asumieron la dureza del desenlace, conscientes de haber firmado una campaña sobresaliente que consolida al club entre la élite del baloncesto femenino español.

El equipo aragonés cierra así una temporada de ensueño, marcada por su crecimiento competitivo, su capacidad defensiva y un carácter que ha vuelto a conquistar a la afición. La derrota duele, pero el legado permanece.