Derrota que sentencia al Real Zaragoza

El 1-3 ante el Sporting deja al equipo al borde del descenso
El 1-3 ante el Sporting deja al equipo al borde del descenso.

El Real Zaragoza quedó prácticamente condenado tras caer por 1-3 ante un Sporting de Gijón sin objetivos clasificatorios. En un partido decisivo para mantener vivas las opciones de permanencia, el conjunto aragonés volvió a mostrar una preocupante falta de contundencia, escasa claridad ofensiva y una fragilidad emocional que terminó por entregarlo todo.

Desde el inicio, el ambiente en La Romareda evidenció la tensión acumulada: protestas, nervios y un equipo obligado a ganar para no depender de terceros. Aun así, el choque comenzó con un destello de esperanza. Un golazo de Saidu adelantó al Zaragoza, pero la reacción visitante fue inmediata. Perrin firmó el empate y, poco después, una acción polémica marcó el rumbo del encuentro: Adrián detuvo un penalti, pero la jugada se repitió por invasión de El Yamiq. En el segundo intento, Corredera no falló y puso el 1-2.

La segunda parte fue un ejercicio de impotencia. Pese a los cambios ofensivos introducidos por Navarro, el Zaragoza fue incapaz de generar ocasiones claras. Gelabert aportó movilidad, pero sin precisión en los metros finales. El Sporting, cómodo y sin presión, gestionó el ritmo y esperó su momento. Ya en el descuento, Amadou Matar sentenció con el 1-3 definitivo.

El resultado deja al Zaragoza virtualmente descendido. Aunque la matemática aún concede un hilo de vida, la realidad competitiva y anímica del equipo apunta a que la caída se consumará en la próxima jornada en Las Palmas. Una temporada marcada por la irregularidad, la falta de gol y la ausencia de respuestas en los momentos clave desemboca así en un final anunciado.