Casademont firma una defensa épica y vuelve a la final

Casademont firma una defensa épica y vuelve a la final

El equipo zaragozano derrota al Perfumerías Avenida (67-56) tras un ejercicio de defensa, carácter y dominio interior, y se clasifica para la final de la LF Endesa.

 

El Casademont Zaragoza selló una victoria de enorme valor competitivo ante el Perfumerías Avenida (67-56) para acceder a una nueva final de la LF Endesa, remontando la mínima desventaja de la ida y confirmando que este grupo no entiende de límites. El Príncipe Felipe vivió una mañana de baloncesto intenso, físico y emocional, sostenida en una defensa que asfixió al conjunto salmantino y lo dejó en solo 8 puntos en el último cuarto.

Desde el inicio, el equipo de Arnau Ferreres impuso un ritmo alto, circulación fluida y un dominio interior que marcó diferencias. Hempe, omnipresente, abrió el camino con seis puntos consecutivos, mientras Vorackova aportó elegancia y veneno ofensivo para encender al pabellón con el 11-6 inicial . Pero la verdadera declaración de intenciones llegó atrás: el Avenida cerró el primer cuarto sin anotar una sola canasta de dos (0/8), atrapado en una telaraña defensiva que desesperó cada ataque visitante.

El segundo cuarto mantuvo la inercia. Vorackova firmó un 2+1 que levantó a la grada, Mawuli amplió la renta desde el triple y el Casademont alcanzó un +13 que parecía encarrilar la eliminatoria (25-12) . Sin embargo, el Avenida, fiel a su ADN competitivo, encontró oxígeno en Vilaró y Spreafico, antes de que Iyana Martín cambiara la temperatura del partido con un parcial que redujo la diferencia a siete puntos (35-28) al descanso.

Tras el paso por vestuarios, el choque entró en un territorio de máxima tensión. El Avenida golpeó primero, recortó hasta el 36-33 y obligó al Casademont a sobrevivir en el alambre. Vorackova sostuvo al equipo y Fingall apareció con un 2+1 vital para recuperar aire (43-35) . Aun así, Iyana Martín siguió siendo una amenaza constante, comprimiendo el marcador hasta un inquietante 51-46 antes del último cuarto.

El tramo final fue una demostración de carácter. Con el aro encogido y cada posesión jugándose sobre cristales, el Casademont construyó un parcial de 7-0 desde la defensa y la sociedad Hempe–Mariona Ortiz, que volvió a aparecer en los momentos calientes para colocar un +10 que desarmó definitivamente al Avenida (60-50) .

El Príncipe Felipe se convirtió entonces en una fiesta. Oma, que firmó su récord reboteador (11), coronó su actuación con un triple sobre la bocina que cayó como confeti sobre el pabellón, sellando el 67-56 y desatando la celebración por una nueva final histórica para Zaragoza.

El Casademont vuelve a estar a las puertas de un título. Y, viendo cómo compite este equipo, cómo muerde atrás y cómo convierte cada gran cita en una cuestión de orgullo colectivo, resulta difícil imaginar dónde está su techo.