Casademont cae y el descenso ya es una amenaza real

Casademont cae y el descenso ya es una amenaza real

El Casademont Zaragoza pierde 90-100 ante UCAM Murcia y queda en descenso virtual, lastrado por la defensa exterior y un último cuarto sin respuesta.

La derrota del Casademont Zaragoza ante el UCAM Murcia (90-100) ha encendido todas las alarmas. El equipo aragonés, tras una temporada jugando al borde del abismo, cae de forma virtual a puestos de descenso después del triunfo del Andorra en Lleida, un golpe que deja al conjunto de García de Vitoria sin margen de error en las dos jornadas restantes .

El choque comenzó con energía rojilla. Joaquín Rodríguez y Santi Yusta impulsaron un arranque prometedor (8-3), respaldados por un Príncipe Felipe encendido . Sin embargo, el UCAM Murcia recordó pronto por qué aterrizaba en Zaragoza como segundo clasificado: triples de Radebaugh, Kelan Martin y Raieste desmontaron la defensa local con una facilidad preocupante, castigando cada desajuste desde el perímetro.

El Casademont sobrevivió como pudo al 5/8 inicial en triples visitantes y al demoledor 10/14 al descanso, una losa que convertía cada intento de remontada en un ejercicio de resistencia más emocional que táctico . Aun así, el equipo mostró orgullo: Bell-Haynes agitó el ritmo, Olaseni dominó por momentos la pintura y Yusta encontró espacios para acercar el marcador hasta un esperanzador 43-45 al descanso.

Tras el intermedio, el intercambio de golpes mantuvo vivo al Casademont, pero el guion volvió a repetirse. DeJulius manejó el ritmo con autoridad y el perímetro murciano siguió castigando cada desajuste. Cuando el partido parecía inclinarse hacia la remontada local, un parcial de 7-0 devolvió la realidad: el equipo aragonés seguía siendo demasiado blando por dentro y demasiado lento fuera para frenar la avalancha visitante.

El último cuarto fue definitivo. Un parcial de 2-10 en apenas tres minutos dejó el choque sentenciado (66-84), con un Casademont desbordado en defensa y sin capacidad de respuesta ofensiva ante un rival que jugó con autoridad de principio a fin . Los intentos finales de Bell-Haynes y Robinson solo maquillaron un marcador que refleja la crudeza del momento: 90-100 y descenso virtual.

El Casademont deberá ganar a Valencia o Breogán y esperar tropiezos de Andorra y Gran Canaria para evitar una caída que, hoy, parece más cercana que nunca.