Casademont se aferra a la final en un duelo de máxima exigencia
Ferreres apela a los detalles, la defensa y la energía colectiva para sorprender a un Valencia Basket intratable en casa.
El Casademont Zaragoza afronta en el Roig Arena uno de los retos más complejos de la temporada: derrotar a un Valencia Basket que llega lanzado y que ya golpeó primero en la serie final. El equipo aragonés necesita una victoria para forzar el tercer partido y mantener vivas sus opciones en la Liga Femenina Endesa, un escenario que exige precisión, carácter y una lectura táctica impecable.
El técnico Arnau Ferreres ha insistido en la importancia de los detalles, un concepto que ha repetido durante toda la preparación del encuentro. El entrenador subraya que el equipo “ha demostrado capacidad para levantarse en situaciones adversas” y que la clave pasa por controlar el ritmo, minimizar pérdidas y mejorar la eficacia exterior, uno de los aspectos que penalizó al Casademont en el primer duelo.
La contundencia interior de Valencia, especialmente en situaciones de rebote ofensivo y segundas oportunidades, obligará a un esfuerzo extra de la rotación interior zaragozana. Ferreres ha puesto el foco en la necesidad de “competir cada posesión” y evitar los parciales que desestabilizaron al equipo en el encuentro inaugural.
En el plano físico, la situación de Helena Pueyo continúa siendo una incógnita competitiva. Aunque cuenta con el alta médica, su disponibilidad real dependerá de sensaciones y carga de trabajo. El cuerpo técnico mantiene prudencia, pero no descarta su participación si las condiciones lo permiten.
El Casademont, que ganó tres de los cuatro parciales en el primer partido pese a la derrota, confía en que una mayor continuidad ofensiva y una defensa más sólida sobre las exteriores valencianas puedan equilibrar el choque. La presencia de la afición aragonesa, que viajará en número significativo, añade un componente emocional que el equipo quiere convertir en impulso competitivo.
Ferreres lo resume con claridad: “Queremos el tercer partido y vamos a luchar por él”. El desafío es mayúsculo, pero el Casademont ha demostrado durante toda la temporada que sabe crecer en escenarios de máxima presión.