Aday Mara firma un hito histórico en la NCAA
El pívot aragonés Aday Mara se convierte en el primer español campeón de la NCAA, lidera el March Madness 2026 y se proyecta hacia el draft de la NBA.
La irrupción de Aday Mara en el baloncesto universitario estadounidense ha alcanzado una dimensión histórica. El pívot aragonés se ha convertido en el primer jugador español en ganar la NCAA, un logro que sitúa su nombre en un territorio reservado a las grandes figuras del deporte universitario. Su título con los Michigan Wolverines, tras imponerse a los UConn Huskies por 69-63, marca un antes y un después para la presencia española en Estados Unidos.
El triunfo de Michigan adquiere un valor añadido por el contexto competitivo. Los Huskies, dominadores del baloncesto universitario durante décadas, acumulaban seis campeonatos entre 1999 y 2024. En ese escenario de máxima exigencia, Mara firmó una actuación sólida, aportando 8 puntos, 4 rebotes, 1 asistencia, 1 robo y 1 tapón, una línea estadística que refleja su impacto en ambos lados de la pista.
Su rendimiento no se limitó a la final. El pívot zaragozano fue una de las grandes sensaciones del March Madness 2026, hasta el punto de ser incluido en el quinteto ideal del torneo. Sus promedios —14,7 puntos, 5,7 rebotes, 3,2 asistencias y 2,3 tapones— lo consolidan como uno de los interiores más determinantes del panorama universitario.
La progresión de Mara apunta ahora hacia un salto natural: el draft de la NBA. Las previsiones lo sitúan como elección de primera ronda, con opciones reales de entrar en el top 20, un escenario que confirma su proyección internacional. Formado en el Casademont Zaragoza, el jugador mantiene además una fuerte tradición familiar ligada al deporte, como hijo del exjugador Francisco Javier Mara y de la exinternacional de voleibol Geli Gómez.
Con solo 20 años y 2,21 metros de altura, Aday Mara ya ha inscrito su nombre en la historia del baloncesto español. Su impacto en Estados Unidos, unido a su madurez competitiva, lo sitúa como una de las grandes esperanzas del deporte nacional. Tras la final, el propio jugador resumió la magnitud del momento con una frase que ya forma parte de su relato personal: “Esto va a estar en mi corazón durante toda mi vida”.