El INMA participa en un avance pionero en polímeros multifuncionales para aplicaciones biomédicas y tecnológicas

Un equipo internacional de investigadores, con participación del Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (INMA-CSIC-Universidad de Zaragoza), ha logrado un avance sin precedentes en el campo de los materiales poliméricos. El hallazgo, publicado en la revista Nature Communications, demuestra por primera vez la capacidad de un quintopolímero de pentabloque para autoorganizarse en una estructura interna con cinco tipos distintos de cristales, superando el límite conocido de cuatro.

Los bloques cristalizables y biocompatibles que conforman este material son Polietileno (PE), Polióxido de etileno (PEO), Policaprolactona (PCL), Polilactida (PLLA) y Poliglicolida (PGA). Al enfriarse, el polímero se autoensambla en esferulitas pentacristalinas, donde cada bloque genera un cristal diferente, configurando un complejo “puzle molecular” que se organiza de manera espontánea.

La investigación ha sido liderada por los grupos de Víctor Sebastián (INMA, Universidad de Zaragoza), Alejandro J. Müller (Polymat–UPV/EHU) y Nikos Hadjichristidis (KAUST, Arabia Saudí). El equipo utilizó técnicas avanzadas de microscopía electrónica (TEM), difracción de rayos X en sincrotrón (WAXS) y análisis térmico, en instalaciones como el Laboratorio de Microscopías Avanzadas de Zaragoza y el Sincrotrón ALBA.

Este avance abre la puerta al diseño de materiales multifuncionales con aplicaciones en:

  • Medicina y salud: dispositivos biodegradables, andamios para regeneración de tejidos, sistemas de liberación de fármacos.

  • Tecnología avanzada: materiales más resistentes, adaptables y con funciones combinadas.

  • Polímeros sostenibles: integración de componentes biodegradables y biocompatibles.

El INMA, acreditado como Centro de Excelencia Severo Ochoa, consolida así su liderazgo en investigación de frontera, con más de 40 proyectos europeos en curso y una producción científica de referencia.