AWS aplica una teoría olvidada para redes más eficientes

AWS aplica una teoría olvidada para redes más eficientes

AWS despliega una nueva arquitectura de red basada en grafos aleatorios, capaz de mejorar la resiliencia, reducir un 40% el consumo energético y eliminar puntos únicos de fallo en sus centros de datos, incluido el de Aragón.

Amazon Web Services (AWS) ha logrado resolver un desafío matemático que llevaba más de una década sin aplicación práctica: utilizar la teoría de grafos aleatorios para rediseñar por completo la arquitectura de red de sus centros de datos. El resultado es un sistema más eficiente, resiliente y sostenible, que ya comenzó a desplegarse en 2025 en la Región de AWS en España, ubicada en Aragón, y que se extenderá al resto del mundo en 2026.

El diseño tradicional de las redes de centros de datos se basa en estructuras jerárquicas similares a un árbol, donde los routers se organizan en niveles predefinidos. Bajo cargas elevadas, este modelo puede generar cuellos de botella y ralentizar la comunicación. En 2012, el estudio Jellyfish: networking data centers randomly propuso una alternativa revolucionaria: conectar los routers de forma aleatoria para multiplicar las rutas disponibles y mejorar la eficiencia. Sin embargo, durante años nadie consiguió adaptar esta teoría a las restricciones físicas de un centro de datos real.

El equipo de AWS, formado por Seshadhri Comandur, Ratul Mahajan y Giacomo Bernardi, ha logrado por primera vez llevar esta teoría a la práctica, tal y como recoge el artículo científico Expanding into Reality: Random Graphs for Datacenter Networks. Su trabajo ha permitido crear una arquitectura que conecta routers de manera aleatoria y controlada, generando una red con muchas más rutas posibles y eliminando los puntos únicos de fallo.

El impacto es significativo:

  • La red mueve datos un tercio más rápido que las estructuras jerárquicas tradicionales.

  • Reduce el número de dispositivos entre servidores, disminuyendo riesgos y aumentando la fiabilidad.

  • Permite un uso más dinámico de la capacidad disponible.

  • Supone miles de millones de dólares en ahorro gracias a la simplificación del hardware.

  • Reduce el consumo energético de los equipos de red en un 40%, lo que implica una menor huella de carbono y más capacidad de computación para los clientes.

AWS comenzó a desplegar esta arquitectura en España y Alemania en 2025, y prevé implementarla en la mayoría de sus centros de datos globales a lo largo de 2026. La compañía destaca que este avance no solo mejora la eficiencia técnica, sino que refuerza la resiliencia de la nube para millones de clientes en todo el mundo.