Anthropic suspende acceso a sus modelos de IA por veto de EE. UU.

Anthropic suspende acceso a sus modelos de IA por veto de EE. UU.

La orden estadounidense bloquea el uso de Fable 5 y Mythos 5 a ciudadanos extranjeros y reabre el debate sobre los riesgos y la regulación de la inteligencia artificial avanzada.

La compañía estadounidense Anthropic ha anunciado la suspensión del acceso a sus modelos de IA más avanzados, Fable 5 y Mythos 5, tras recibir una directiva del Gobierno de Estados Unidos que prohíbe su uso por ciudadanos extranjeros por motivos de “seguridad nacional” . La medida supone un golpe inesperado para una de las tecnológicas más influyentes del sector y llega apenas dos días después del lanzamiento de Fable 5, el primer modelo de la clase Mythos, distribuido de forma restringida a organizaciones del programa Project Glasswing.

Según explicó la empresa en un comunicado, la orden ejecutiva no detalla los motivos concretos del veto, aunque Anthropic interpreta que las autoridades creen haber encontrado un método para eludir o desbloquear las salvaguardas del modelo avanzado . La compañía sostiene que sus sistemas ya incorporaban estrictos mecanismos de contención para evitar usos indebidos en ámbitos sensibles como la ciberseguridad, la biología o la química, redirigiendo automáticamente las consultas de riesgo hacia un modelo de menor capacidad .

Anthropic ha criticado además que la Casa Blanca comunicara las supuestas vulnerabilidades solo de forma verbal, sin un proceso técnico transparente ni documentación detallada. En su declaración, la empresa subraya que el Gobierno debería tener capacidad para bloquear despliegues inseguros, pero mediante un procedimiento “justo, claro y basado en hechos técnicos”, algo que —según denuncia— no se ha cumplido en este caso.

La suspensión global del servicio responde también a un desafío operativo: aplicar la restricción únicamente a “personas extranjeras” implicaría un control exhaustivo de identidad, ubicación y permisos, algo difícil de implementar sin afectar a la experiencia del usuario. Por ello, la compañía optó por desactivar temporalmente el acceso para todos los clientes, incluidos los estadounidenses.

El caso reabre el debate sobre la regulación de la inteligencia artificial avanzada, especialmente en un contexto de creciente tensión geopolítica y de competencia tecnológica entre potencias. La decisión de Washington, sin precedentes en el sector, podría marcar un punto de inflexión en la forma en que los gobiernos gestionan los riesgos asociados a los modelos de IA de última generación.

Mientras tanto, organizaciones y expertos observan con preocupación el impacto que esta medida pueda tener en la investigación internacional, la cooperación científica y la competitividad del ecosistema global de IA.